sábado, 21 de julio de 2012

Sangre de mi sangre




Cuanto tuviste que sufrir 
cuanto azote inmerecido 
cuantas excusas, cuanto martirio. 

Tu piel surcada por los años 
y los golpes de la vida 
soporta como puede tanta desdicha. 

Trabajando duro, sin una queja 
dejándote llevar 
para olvidar la pena. 

Cuanto amor te negaron 
cuantas alegrías te robaron 
y te sigue todavía el corazón sangrando. 

Tu mano que ya no es firme 
y tu cuerpo muestran con dolor 
cuanto te defraudaron. 

Ya es tarde para devolverte la alegría. 
No me cuesta quererte. 
¡Cuídate! Ya no eres tan fuerte.

Copyright Fini López Santos
Foto de la red







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