Se disparan los sensores ¡alerta!
llenando la dormida piel de calentura
cuando en mi cuello siento tu aliento.
Sabes encontrar el fuego escondido,
ese que mi debilidad alterada
enciende al calor de tus besos.
Con habilidad desnudas mi cuerpo
vistiéndolo de caricias cual más atrevida
y seducida te desvelo mis tequieros.
Me miras malicioso entre jadeos y el aleteo
de las pestañas en el desmayo de mi mirada,
te suplica me lleves al infinito de los sueños.
La luna, tímida, se derrite sofocada
en esta noche cómplice de tu derrota.
Su luz en tus ojos se desvanece. Eres mío.
Copyright Fini López Santos
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