domingo, 11 de marzo de 2018

Destino certero

Foto autoría: Bruno Merighi - Palo Verde


Aquella mañana al abrir el buzón se encontró con una carta 
manida y enmohecida con un remite conocido a pesar de los años. 
Extrañada y temblorosa por la sorpresa, abrió lentamente 
el sobre y saco dos pliegos arrancados de una libreta de hojas 
cuadriculadas junto a unos sellos, sus ojos se humedecieron. 
Subió las escaleras como ida, cerró la puerta a sus espaldas 
y rompió a llorar desconsolada. 
Recordó cómo bajaba sus ojos ante la mirada de él escondiendo 
el brillo de su enamoramiento, ella sabía que en aquella mirada 
estaba todo lo que necesitaba saber y a la que nunca respondió. 
Pasaron los años y siguió coleccionando sellos, recuerdos 
de aquellos viajes que le hubiese gustado emprender con él 
pero que disfrutó a su manera, sin ruido, como ausente, llenando 
de paz cada rincón en el que se encontraba. 
Nunca juzgo, tan solo guardó su amor a la espera que su 
compañero de universidad respondiera al llamado de su corazón. 
Jamás volvió a enamorarse. 
Y el caprichoso destino, quiso que un alma misteriosa 
encontrase aquella carta y la devolviese a su destinatario. 
Grabo en su corazón cada letra, se vio en sus ojos y leyó en ellos 
el mensaje que tantos años espero, un te quiero que 
nunca escuchó de su voz. 
Hoy podía reconocer en el mar 
los besos que le mandó envueltos en las burbujas del tiempo. 

Copyright Fini López Santos.



sábado, 3 de marzo de 2018

Sentidos cotidianos

Foto de la red




No hay distancia entre tu boca y mis dedos 
ni olores que desaparezcan en el tiempo, 
la habitación delata tu ausencia 
y mis labios en el intento de saborearte 
sangran al morderse inconscientemente. 
Me dejo llevar por la música en paz y armonía 
sentimiento de una Lupe que es puro teatro. 
De alguna manera despierto de la modorra 
que la vida cotidiana aleja mis sentidos 
y el aire suave de la mañana me roza 
como tus besos, esos que tener no puedo. 
Me llega el aroma lejano de tu perfume 
y siento una cuenta pendiente con tu cuerpo. 

Copyright Fini López Santos 







martes, 20 de febrero de 2018

Sanación

Foto autoría: Carlos Bellver 
Jandía - Fuerteventura




Miro al horizonte dejando volar los pensamientos
tristes, dolorosos, para que marchen lejos
y me mojan las lágrimas al igual que lo 
hacen las gotas que salpican al romper
las olas contra las rocas.
El viento sopla ausencias y su eco
congela la nostalgia hasta perderse entre
los matorrales de nuestra playa virgen.
Vacía de todo dolor me regreso
desandando el camino hasta perder
de vista sus aguas, pero el olor a salitre
viene impregnado en mi piel y junto a el
tu beso de buenas noches.

Copyright Fini López Santos













martes, 13 de febrero de 2018

La estación

Foto autoría: David Navalon Cirujeta


Miradas tristes, soñadoras, 
melancólicas… 
Enamoradas del corazón equivocado. 

Miradas sentimentales, solitarias, 
acomplejadas… 
Se cruzan sin reconocer el camino. 

Miradas trepas, engreídas, 
rastreras… 
Entre los raíles que señalan el rumbo. 

Miradas graciosas, zalameras, 
traviesas… 
En el andén que marca el destino. 

Todas se entremezclan en la estación 
al vaivén de los vagones hasta desaparecer 
sin dirección. 

Copyright Fini López Santos








viernes, 5 de enero de 2018

Queridos sueños...

Foto de la red


Mi Carta para Los Reyes Magos

En este año desearía, en primer lugar, un puñado de sueños
auténticos, una esperanza cierta y desnuda, que pueda
regalarme un motivo, tan importante como mágico, que me
ayude a dirigir mis pasos, cada vez que cometo el error de sentirme
mal o desesperanzada.

Quiero saber discernir entre lo que está bien y lo que está mal, y no
sufrir de amnesia bajo cualquier torpe y adulto pretexto.
Quiero seguir aprendiendo a hacer añicos los reproches, que no
me pertenecen y olvidar los nombres que ignoran quién soy, y sin
embargo se apropian de mis susurros, que son sólo míos.

Encontrar un silencio en el que poder adivinar todo lo importante.
Quiero un miedo que sobreviva a todas mis certezas.
Alegrarme cada uno de mis días, reírme de las ilustres
sombras, propias y ajenas, que siempre disponen
de la parcela adecuada, donde enterrar la mala conciencia
sin mancharse el traje de los domingos.

Quisiera superar todos los exámenes que la vida me impone
sin necesidad de copiar y sobre todas las cosas...
me pido, si es posible, un final Feliz

Gracia