sábado, 28 de febrero de 2015

Serie... Confidencias XVIII

Sevilla


“El amor no conoce la palabra basta.”
Ahora te hablo mucho en sueños…será que te extraño.
Esta mañana fui a la lonja y de vuelta, como siempre que vienes 
a mi memoria y necesito hablarte, me senté en un banco para 
escribirte y allí estabas, esperándome y juntos visitamos la catedral
y sus alrededores, disfrutamos del aroma a azahar admirando el
patio de los Naranjos y quedamos extasiados al disfrutar de la bóveda
en estrella frente a la capilla Mayor, te llevé conmigo, prietas las manos, 
la mía entre la tuya y nos llenamos de paz frente a la puerta del Perdón.
De lo que hemos visto (por que tú lo viste conmigo) te hablo para 
que no lo olvides… ¡Qué bonito está el río!
Los ríos van al mar y el mar me lleva a ti…sigo divagando.
Nos divertimos mucho… y en aquel recodo de la Giralda, apreté fuerte 
tu mano y te dije: Amor…te quiero.
Decía, que contigo se puede hablar de todo, deseo tanto despertar 
una mañana abrazadita a tu lado, por cierto, estos días ha llovido 
mucho y sentada en La Campana, donde tú y yo nos hacíamos 
confidencias, observo a la gente tras el cristal adornado con una cortina
de agua formada por gotas viajeras vencidas por la fuerza del viento.
Algunos corren sin paraguas, una joven lo comparte con un señor
mayor y este la mira agradecido mientras ella le ofrece su brazo,
gesto que me a conmovido.
¿Sabes?… ¡Claro que sabes de mi sueño! ...una casa junto al mar,
entre naranjos a ser posible y descansar allí contigo, el hombre al
que amo…vendrían los pájaros a cantarnos en la mañana, en el 
silencio dulce de nuestra entrega con un amor infinito lleno de 
aromas y canticos. A solas, tú y yo, con el mundo.

Copyright Fini López Santos


Fotos autoría: Manuel Cubbear
Itálica (Santiponce) Sevilla

jueves, 26 de febrero de 2015

Serie... Confidencias XVII

Foto autoría: Candido Rodriguez Díaz
Firgas - Gran Canaria


Contigo estoy, amor.
Las nubes amanecieron pintadas color del trigo, sus
formas juguetonas se asemejan a algodones con sabor a miel.
Amor, abrázame, llévame bien prieta contra tu pecho
guárdame en tu corazón, no me dejes salir de él…qué pena que
no puedas ver tanta hermosura a mi lado.
Hoy, amanecí niña, para llenarme de tu ternura y crecer poco a 
poco para que me lleves en tus brazos cuando me canse 
y cuando llore, beses mis lágrimas…será el antídoto al dolor.
¡Ay, como soy!
Hoy te llevare donde hable la puesta de sol, donde se escuche el 
silencio, ese que habla por nosotros a sabiendas que los dos
deseamos llenarlo de palabras y cuando sienta la asfixia del 
dolor y la distancia, iré a ti y se aquietara en tu boca.
Descúbreme, destápame, que tengo mucho que darte, treparé
al mundo de tus sueños recorriendo uno a uno tus desvelos 
y olvidos, sin descanso viajaré buscando tú recuerdo y en tu 
abandonado silencio, beberme en tu boca quiero, cálidos 
y compartidos momentos.

Copyright Fini López Santos